Es la variedad más extendida en Andalucía, la de más renombre y conocida. Es un árbol pequeño, que resiste bien los fríos y la sequía, se hace árbol relativamente temprano. Empieza a ser productivo en 10 ó 15 años.
La aceituna Arbequina es una de las más pequeñas, utilizadas para producir aceite de oliva. Más redondeada que alargada, de maduración temprana, de un color verde/violeta y reluciente, produce un aceite finísimo.
Es de destacar que la Arbequina es exquisita, cuando es aliñada, para uso en mesa. Su nombre proviene de la población de Arbeca situada en la comarca de Les Garrigues. Sus aceites presentan un olor afrutado fresco con aromas a almendras y otras frutas. Amargan y pican muy poco sino nada, la nota de astringencia no aparece nunca y de entrada presentan una gran suavidad y ofrecen una sensación táctil de almendrado muy agradable y delicada.
Los podríamos describir como aceites de características armoniosas, suaves, ligeros, delicados, dulces, casi siempre almendrados y con un aroma a frutos maduros (papilla de frutas y manzana) , en los que a veces se atisban aromas exóticos. Sin embargo, también se da el tipo de aceite frutado ligeramente verde y medianamente amargo, picante y dulce. Este aceite corresponde al de principio de campaña, cuando las aceitunas están todavía verdes y esta característica se refleja lógicamente en el perfil organoléptico del aceite.